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Historia de la empresa

La historia del éxito CLAAS.

Muchas empresas tienen su historia – algunas han escrito historia. Pero sólo existen pocas empresas que hayan marcado el progreso histórico de la agricultura internacional, como lo ha hecho la empresa de Harsewinkel.

Historia de la empresa

La historia del éxito CLAAS.

Muchas empresas tienen su historia – algunas han escrito historia. Pero sólo existen pocas empresas que hayan marcado el progreso histórico de la agricultura internacional, como lo ha hecho la empresa de Harsewinkel.

Bernhard Claas. Un hombre de confianza.

"Nuestra empresa es tan grande – también hay que pensar en el futuro."

Bernhard era el mayor de los hermanos Claas. La joven empresa de los años 1920 necesitaba a alguien como él, que con tranquilidad y suficiente experiencia mantuviese el necesario control y fuese capaz de aportar sus conocimientos agrícolas y su enorme saber general.

Nacido en 1885 en la granja paterna en Clarholz-Heerde, localidad vecina de Harsewinkel, fue el primero en ser alistado. Rápidamente fue reconocido como experto en técnica agrícola. En medio de los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial en el norte de Francia fue asignado a una unidad encargada de reparar las máquinas agrícolas y los medios de locomoción de los granjeros franceses para la próxima cosecha.

Concretamente se encargaba en una pequeña fábrica de reparar máquinas de trilla, vehículos de tiro y después también centrifugadoras de leche – un terreno habitual para él. Sus conocimientos agrícolas y además técnicos definieron de forma determinante el lugar de trabajo de Bernhard Claas durante la guerra. A lo mejor sus esfuerzos durante la guerra también fueron decisivos para el desarrollo de CLAAS en las décadas siguientes.

Bernhard Claas creo con ello uno de los enlaces más importantes para el éxito de la empresa: su superior militar se llamaba Karl Vormfelde, quien tenía bajo sus órdenes a todos los oficiales de las fábricas de maquinaría agrícola en la Francia ocupada, y por lo tanto también a Bernhard Claas.

Vormfelde provenía de las cercanías de Enger al Este de Westfalia. Después de la Guerra, cuando Karl Vormfelde ocupaba un puesto de catedrático para tecnología agrícola en la Universidad de Bonn, Bernhard Claas le descubrió mediante un artículo del periódico. Le escribió a Vormfelde unas amistosas líneas: Si se acordaba de él, le preguntaba educadamente. El catedrático le recordaba, se estableció nuevamente el contacto. Karl Vormfelde desarrolló conjuntamente con CLAAS la primera cosechadora europea y siempre fue un amigo y estrecho colaborador de la empresa. En el mundo especializado sigue siendo reconocido hasta ahora como el promotor de la cosechadora europea. En aquel entonces era un luchador solo en el desierto.

Bernhard estaba presente en todas las decisiones importantes de la empresa, sin luchar por ponerse en el primer puesto. Se apreciaba su carácter tranquilo y apaciguador y sus inteligentes consejos de hermano mayor. También por eso tenía tan buen trato con sus hermanos.

Bernhard Claas adoraba su vida tranquila en su pequeño edificio frente a la casita del portero en la entrada principal de CLAAS en Harsewinkel, y disfrutaba de los buenos contactos que su esposa Käthe y él tenían con los vecinos, sobre todo con su gran amigo, el constructor Josef Heitmann.

Los empleados CLAAS le valoraban. No había ninguna descripción de puesto que fijase su jornada, pero él se encargaba de "su fábrica" de "su gente". Cada día en la fábrica y conociendo a la perfección cada proceso. Una especie de hombre de confianza para los empleados. Control, sin tratar con brusquedad a los controlados. Se decía que tenía un excepcional don para la observación. Veía lo que iba mal y lo que no era rentable y lo solucionaba. Sin enfados, a veces sin decir palabra, siempre socialmente correcto. Mejoró la empresa sin ponerla patas para arriba. El hecho de que los cambios se realizasen rápidamente, era todo lo que quería.

La tesis de que solo es bueno lo que le sirve a la empresa, es algo que nunca dijo tan claramente, pero fue su forma de vida. Su gran aportación como jugador en equipo la demostró en 1935. Como no tuvo hijos, le traspaso sus participaciones en la empresa a su hermano Theo: "Nuestro Theo hasta ahora no es socio. Ahora tiene una familia. Käthe y yo estamos de acuerdo en que yo cese en mi calidad de socio y le deje mis participaciones a Theo. Nuestra fábrica es ahora tan grande que también hay que pensar en el futuro." Bernhard recibió un sueldo que doblaba el de un jefe de taller y mantuvo su derecho a vivir en el piso encima de las oficinas de entonces. Bernhard Claas falleció el 18 de febrero de 1955 en Bielefeld.